Una aplicación gratuita de ciencia ciudadana dedicada a los mamíferos del mundo. Registras los que observas, llevas el seguimiento de las especies que has visto, y esos datos ayudan a conocer y conservar la fauna.
Sirve para dos cosas a la vez: llevar tu propio diario de avistamientos y tu life-list, y aportar datos reales a la ciencia. Cada observación que registras ayuda a saber dónde vive cada especie y cómo le va.
No. Es gratis y no hay versión de pago. Se mantiene con publicidad, que puedes configurar para que no sea personalizada sin perder ninguna función.
En absoluto. La mayoría de quienes usan estas aplicaciones son aficionados. Si has visto un zorro cruzar la carretera, ya tienes una observación que aportar.
La app te ayuda: al fijar la ubicación te muestra las especies probables de la zona con un código de color según lo frecuentes que sean allí.
MamBio se instala como aplicación en el móvil y abre sin conexión. Para guardar una lista o buscar un lugar necesitarás cobertura en algún momento, así que si sales a una zona sin señal, apunta y registra al volver.
Una salida. En vez de apuntar animales sueltos, agrupas todo lo que ves en un sitio y un rato concretos: dónde estabas, cuánto tiempo, cuánto recorriste y cuántos erais.
Ese contexto es lo que convierte un avistamiento en un dato científico. Saber que viste tres corzos en dos horas dice mucho más que saber que viste tres corzos.
Aquella en la que apuntaste todos los mamíferos que identificaste, no solo los raros o los bonitos.
Las listas completas valen mucho más para la ciencia, porque las ausencias también informan: si nadie ve conejos en una zona donde antes abundaban, eso es una señal.
Registra lo que sí sabes con seguridad. Es mejor un dato honesto e impreciso que uno concreto e inventado.
Puedes subir la foto y describir lo que viste en las notas: la comunidad y los moderadores suelen echar una mano con la identificación.
MamBio registra fauna en libertad. Los animales cautivos, domésticos o de granja no entran en el conjunto científico; si registras uno, márcalo como tal para que quede claro.
Un animal escapado que vive suelto sí cuenta, pero indícalo: esos casos son interesantes y conviene que estén bien etiquetados.
Sí. Al añadir una especie eliges el tipo de evidencia: visto vivo, rastro, huella, excremento, atropellado, cámara de fotorapeo... Todo suma, y en mamíferos los rastros a menudo son la única prueba que se consigue.
No. Quien haga la lista puede añadir a sus acompañantes por su @usuario, y la lista aparecerá en el perfil de todos, contando para vuestras life-lists. La observación cuenta una sola vez para la ciencia, como debe ser.
Sí, cualquier lista se edita entera: ubicación, fecha, hora, esfuerzo, acompañantes y las especies con todos sus detalles. Entra en Mi listado, abre la lista y pulsa editar.
Tú decides, lista por lista. Hay tres niveles:
Además puedes poner el perfil entero en modo anónimo o privado.
Lo es, y por eso MamBio oscurece automáticamente la ubicación de las especies vulnerables al furtivismo y al coleccionismo, aunque hayas marcado la lista como pública. Esa protección no se puede desactivar.
Publicar las coordenadas exactas de un lince o un pangolín puede costarle la vida al animal.
Un lugar de observación compartido: un parque nacional, una laguna, un mirador. En vez de que cada persona escriba el sitio a su manera, todos usan el mismo nombre, y así se pueden juntar los datos y ver qué especies se han citado allí.
Puedes proponer hotspots nuevos; un moderador los revisa antes de que aparezcan para todos.
Sí, sin matices: conservas la propiedad de todas tus imágenes. Nos autorizas a mostrarlas dentro de la app y a usarlas para darla a conocer, siempre citándote.
Todas las fotos se publican bajo una misma licencia, CC BY-NC: otros pueden reutilizarlas citándote, pero nadie puede venderlas ni ganar dinero con ellas sin tu permiso.
No hay nada que configurar. Si una foto concreta no quieres publicarla en esas condiciones, no la subas: la observación se registra igual y cuenta lo mismo para tu life-list y para la ciencia. Las fotos son un extra, nunca un requisito.
Porque un archivo con una sola licencia sirve de verdad. Quien busca la foto de un mamífero para un trabajo escolar, una guía o un artículo de conservación sabe al instante qué puede hacer con ella, sin ir mirando permiso por permiso.
CC BY-NC es el punto justo: permite todos los usos que dan sentido al proyecto y bloquea el que de verdad molesta a un fotógrafo, que es que alguien se lucre con su trabajo.
Y siempre te queda la decisión más simple: si una foto no la quieres publicar así, no la subas.
Cuando quieras. Borrar una foto no borra la observación: el dato científico se queda, la imagen desaparece.
Solo si incumplen las normas: contenido ajeno, maltrato animal o material no relacionado. Si ocurre, recibirás un mensaje explicando el motivo. No se borra nada en silencio.
Los mamíferos están mucho peor documentados que las aves: son esquivos, muchos son nocturnos y hay pocos observadores sistemáticos. Faltan datos básicos sobre dónde vive cada especie.
Tus observaciones alimentan mapas de distribución, análisis de tendencias y estudios de conservación, y se comparten con repositorios científicos abiertos como GBIF, que usan investigadores de todo el mundo.
Sí. Cada especie tiene un indicador de rareza por zona basado en datos reales de presencia. Si registras algo muy improbable donde estás, la observación se aparta del conjunto científico y un moderador de la región se pone en contacto contigo.
No se descarta: se guarda con su contexto y sigue en tu lista personal. Un animal escapado o un ejemplar fuera de rango son casos reales e interesantes, y perderlos sería un error.
Tu perfil, tus mensajes y tus fotos se eliminan. Los datos de observación permanecen de forma anónima, desvinculados de ti.
Es la norma habitual en los repositorios científicos de biodiversidad: una vez que un dato se ha usado en trabajos de investigación, retirarlo rompería esos análisis. Lo decimos claro desde el principio para que nadie se lleve una sorpresa.
La lista de todas las especies distintas que has visto en tu vida. Cada especie nueva suma una, y solo una: la segunda vez que ves un zorro sigue siendo la misma casilla.
Hay tres familias. Los hitos van por número total de especies. Las medallas de grupo premian conocer bien una familia —félidos, cetáceos, murciélagos— con niveles bronce, plata y oro ajustados al tamaño real de cada grupo. Y los retos no dependen de cuántas especies llevas, sino de cómo observas: países visitados, listas enviadas, especies amenazadas, lugares distintos.
En Perfil → Ajustes puedes cambiar el idioma de la app, elegir si ves los nombres en español, en inglés o los dos, y alternar entre clasificación didáctica y científica.
¿No está tu pregunta? Escríbenos a angeldolonviejo@gmail.com. Las que se repiten acaban en esta página.